martes, 16 de diciembre de 2014

Independencia!!! (II)

Hoy ha sido la primera vez que Norah ha pedido directamente meterse en la cuna mientras tratábamos de dormirla. 

Norah hoy tiene 20 meses y 21 días (si las cuentas no me fallan) y todavía la dormimos en compañía. Es decir, que todos los días, uno de los dos o los dos, después del baño nos acostamos con ella mientras se toma el biberón en la cama. Tras terminarse el biberón, depende del sueño que tenga, ella suele dar vueltas, contar cosas (que todavía no terminados de entender del todo), tocarnos las manos y la cara, etc.

Hay mucha gente que piensa que no es la mejor forma de educar a un hijo... eso de acostumbrarlo que un adulto esté con él a la hora de dormir no suele estar bien visto... Sin embargo, nosotros no lo vemos de esa manera. Para mí es uno de los momentos más bonitos del día, un momento íntimo en que uno de los padres acompaña y comparte con su hijo los últimos momentos del día, y que se aprovecha para contarle una historia (que no tiene que ser un cuento ni nada parecido), recordarle todo lo que ha hecho en ese día o explicarle lo que va a hacer al día siguiente. 

La verdad es que al principio era un momento un poco más difícil, ya que la niña no siempre se dormía fácil y había que utilizar determinadas estrategias para conseguir que se durmiera. Pero según se va haciendo más mayor, esta tarea se va volviendo cada vez mas sencilla. Ella ya sabe perfectamente lo que hay que hacer. Sabe que después del baño siempre toca ponerse el pañal, echarse cremita para lo de la dermatitis atópica, ponerse el pijama, colocarse en el medio de la cama con la cabeza en la almohada, pedir el biberón a Papá, tomárselo e intentar dormir. Esto no significa que no haya días que sean difíciles y a lo mejor no quiere ponerse el pijama o el pañal. Normalmente esto se suele deber a que ese día está más cansada de lo normal y a ella también se le hace duro. Pero por lo normal ya tiene la rutina tomada.

No curioso es que hoy, que era uno de esos días que ha tardado en dormirse, después de dar unas cuantas vueltas por la cama, después de haber repasado las partes de la cara de Papá y de Mamá, después de taparse y destaparse con el edredón y después de que Papá haya intentado contarle su versión particular de "Frozen", Norah le ha dicho a Mamá que pasaba de nosotros y que quería meterse en la cuna. Ha sido sorprendente para nosotros porque no recordamos que ningún otro día lo haya hecho. Así que Mamá la ha cogido y la ha metido en la cuna, y hemos seguido metidos en la cama acompañándola para que se sintiera bien. Se ha tapado, se ha destapado, ha dado un par de vueltas y al cabo de unos minutos ha dicho algo así como "Mamá, cógeme que esto no ha funcionado". Así que ha vuelto a su lugar en la cama grande, y a los pocos minutos ya estaba dormidita. 

Ha sido gracioso que haya pedido por sí misma cambiar de sitio para dormir, lo cuál indica que ella sabe bien cuál es su sitio y que se esfuerza para conseguir hacerlo sola. 

Y es que el caso es que hoy también se ha empeñado en cenar sentada en una silla normal, de las que usamos Papá y Mamá, pero lo revelador es que ha querido subirse ella sóla... y podéis imaginar que subir a una silla que te llega a la altura del pecho no es tarea fácil. Para bajar, tampoco quería ayuda... y no se te ocurra dársela porque se pilla unos rebotes del quince.


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