sábado, 28 de febrero de 2015

La primera vez en la Nieve

El día 28 de Febrero fue la primera vez en la que Norah pisó oficialmente la nieve. Fue en Navacerrada y la acompañaron los abuelos, su tía y sus papás, y la verdad es que fue un día mágico. 

Ese día la idea era levantarse pronto para aprovechar bien el tiempo para que la enana pudiera disfrutar durante todo lo que quisiera de la nieve. Pero nada más levantarnos, miramos el estado del tráfico en GoogleMaps y vimos que ya había problemas de retenciones para la subida al puerto. Así que decidimos cambiar de planes y hacerlo de otra manera. 

Así que lo que iba a ser un día intensivo de jornada "Frozen", terminó siendo un día de turismo por La Granja (un pueblo segoviano muy bonito) dándonos la oportunidad de disfrutar de la gastronomía del lugar. 

Más tarde y después de comer como Dios manda, para reposar la panza, pensamos que lo mejor era subir a Navacerrada por la vertiente Norte y mirar a ver si a partir del momento en que se cierran los remontes podría ser más fácil de encontrar aparcamiento. Y así fue. A partir de las 4pm la cosa cambia totalmente y mucha gente decido bajarse para Madrid para evitar los atascos. 

Nosotros llegamos a media tarde. Estaba oscuro porque estaba nublado pero todavía se veía bien. Además tuvimos la suerte de encontrar aparcamiento en Los Cogorros, en frente de donde está la estación de esquí y la Residencia Militar. 

Así que allí mismo nos pusimos la ropa de la nieve que, por cierto, había como un metro de espesor, y sacamos el trineo recién comprado en Decathlon. No sin antes inmortalizar la escena con unas cuentas fotos desde todas las cámaras de rigor: la del móvil, la Lumix y la GoPro. 

Sobre la GoPro, grabamos videos en primera persona de la cara de la enana montando en el trineo. La pena es que el primer video, por alguna razón se paró sólo antes de terminal el primer minuto, por lo que no se puede ver exactamente la cara que ponía la enana la primera vez que se montaba en trineo.

Os puedo decir que nos costó un monto convencerla para que se montara. Como siempre, no se fiaba. Parece que le gustaba la idea y se sorprendía de ver los otros niños en sus trineos, pero no había narices de hacerla que se sentara en el trineo. Estuvimos haciendo un Olaf de nieve para que se fuera acostumbrando y perdiendo el miedo, pero nada.

Al final, no se muy como hicimos para que se sentara un momentín en el trineo empujarlo rápido. Y en esta ocasión la cara de cabreo y desaprobación desmesurada que suele poner en estos casos cambió de inmediato cuando al sentir la sensación de deslizarse sobre la nieve... momento en el cuál comenzó a reirse como una tonta... con la típica risa contagiosa que no se puede reprimir. 

Tanto fue así, que después no había quien la hiciera bajar del trineo. Sin hablar de que sólo le faltó un látigo para hacernos que tiráramos de ella una y otra vez ladera arriba y ladera abajo. Correr en la nieve con la ropa de nieve cuesta mucho (para eso se inventaron los esquíes) y uno no esta preparado. 

Así al final se lo pasó pipa la tía... y así quedó grabado en un par de vídeos muy graciosos de la GoPro.

jueves, 26 de febrero de 2015

Digest: Febrero 2015


En este post voy a poner sólo las cosas que tenía pendientes de escribir para que no se me olviden. No entraré a comentarlas con mucho detalle:

- A la hora de dormir, si hago alguna gracia metiéndome el biberón en la boca con tapón o poniéndome el chupete al revés, se ríe y dice "Papaaa".
- Viendo la previsión del tiempo en la tele, ve la "A" del anticiclón y dice: "Papa! AAAA!". Después ve la "B" de la borrasca y dice: "Papa! BBBB!".
- Se ha fijado que a veces hacemos el gesto de agradecimiento levantando la mano a los coches que nos ceden el paso en los pasos de cebra. Pues ahora ella a veces también saluda a los coches cuando pasamos por un paso de cebra.
- Cuando Norah ve las tartas que la abuela Rutt haya hecho para mi cumpleaños, las señala y le dice a Sari que son para Papá y hace el gesto de soplar (en la Guarde celebran cumpleaños, pero nunca con tartas, aunque no se si les enseñaran a que tienen que soplar las velas). También señala dónde están las velas y que las guardamos en la cocina.
- Si le dice que hable ("Norah, a ver como hablas"), se inventa una parrafada sin sentido y se echa a reír, espera que la respondas, y vuelve a responder ella con otra parrafada sin sentido.
- Cenando le digo que vamos a la cama y le cuento el cuento de Dumbo y ella responde haciendo el gesto de volar con las manos (sólo se lo había leído una vez, el día anterior).
- Le dan rabietas cuando sale de paseo por la tarde, rabietas a la hora de comer, rabietas antes de dormir (una en especial bastante fuerte, pegándonos, gritando, sin querer chupete, ni leche, ni cuento).
- Abraza espontáneamente a Mamá o Papá, diciendo "Maaaaaa" o "Paaaaaa" y dándo un beso en la boca.
- Hace el gesto de paralizar a la gente lanzando los poderes de Elsa en Frozen. Si se lo haces a ella también adopta un gesto cómico y se queda quieta.
- Hace como si lanzara los poderes de Elsa en Frozen durante el baño, lanzando el agua con un vaso fuera de la bañerita (pero casi siempre dentro de la bañera grande).
- Me gustan muchos los vídeos de Mother Goose Club de Youtube. Son canciones infantiles en Inglés. Son los únicos vídeos que le dejamos ver en el teléfono y se lo solemos poner cuando le cambiamos el pañal por la mañana antes de ir a la Guardería. 

miércoles, 4 de febrero de 2015

KII TO PII

Kiiii! ¿Qué es KIIII? Pues al parecer, KInkku (jamón, que desde que Norah lo probó en Nochebuena ya le encanta). Pero creo que es más cosas, porque hoy se estaba comiendo una tortita de arroz y trigo y ha hecho una forma con ella y ha empezado a jugar con ella, diciendo "KIIII". No es KIssa por lo que parece…
Y es que Norah la mayoría de las cosas las dice con la primera o la última sílaba de la palabra de la que se trate (como TO para juusTO - queso - o KA para ankKA - pato). (Esto lo empecé el 13 de enero pero ahora ya es 4 de febrero, sigo…)
Como son dos idiomas y también algo de inglés, no siempre sabemos de qué idioma es la palabra de la sílaba que está diciendo. Porque TO también es gaTO. De hecho, cuando ve un dibujo de un gato, dice TO. Yo le digo KISSA. Ella repite TO. Yo de nuevo, que sí, que es un gato, pero que en finés es KISSA. A veces se conforma con eso pero otras veces se llega a a ofuscar un poco, insistiendo en que es un TO… En fin. Hoy ha hecho lo mismo con AZUL, decía SHUL. Yo le decía que sí, que era SININEN; ella que SHUL; yo que sí, que AZUL sí, pero que en finés SININEN… Creo que me va a resultar difícil a veces que aprenda las cosas también en finés.
Además, hay alguna cosa que la dice en inglés: DOG, aunque también dice AUVA (de HAUVA en finés), y hace como un ladrido. PII es pájaro (que no sé si es por BIRD en inglés o de qué…). PEISSH seguimos sin saber lo que es, pero le hace gracia cuando se lo decimos (es una cosa que decía mucho antes aunque nunca hemos sabido lo que es y ella ya no lo dice, sólo nosotros… y se descojona cuando se lo decimos o bien no hace caso).
También repite (en español, finés e inglés) los números (no enteros, sino las sílabas últimas… de hecho se anticipa para decirlas cuando contamos del 1 al 10). Y algunas letras. Que por cierto, el otro día jugando con sus cubos de madera era capaz de coger una letra, y buscar otra igual… no sé si es normal o no, supongo que sí.
Más cosas:
-BOO puede ser GLOBO, LOBO o "levántate". 
-PIE es pie. Pero PI(s) también puede ser KRISPIS o PIS… o PII es pájaro como he comentado.
-Ya se sabe los nombres de sus compañeros… VII (David), TE (Mayte), ARA (Clara), NA (Jimena)… y así.
-MA puede ser MAMÁ, MAITO (leche) o MÁS.
-PA es PAPÁ pero también significa coche.

La verdad es que tiene que ser un poco frustrante para ella decirnos cosas con claridad (para ella) y que a menudo no nos enteremos… aunque la comunicación va mejorando día a día, aún no entendemos por qué por ejemplo lleva una semana o así que se cabrea un montón cuando llega el momento de ponerle el pañal y el pijama tras el baño… Ayer (estando yo sola) se cabreó sólo un poco, pero hoy ha sido imposible tumbarla y se lo he tenido que poner todo con ella sentada encima de mí. Así que será cosa de no querer tumbarse - aunque creo que en parte es porque ya llega a esa hora muy cansada.
Por cierto, que para irse a dormir le leemos siempre el cuento de Frozen… desde hace un par de meses. Está bien que tenga esa rutina pero quizá sería aún mejor cambiar un poco de lectura. Aunque si algo funciona, ¿por qué cambiar?

Invierno

El invierno es un poco… cansino. Hace frío, a veces llueve, oscurece pronto… A Norah le gusta estar fuera, en el parque, paseando, con los patos, en los toboganes… y ahora se hace complicado. Aunque parece que el frío no le importa: esta mañana ni siquiera ha accedido a ponerse el plumas, ni siquiera en el camino a la guardería. Y eso que desde hace un par de semanas quiere ir andado sola siempre. Hasta entonces, cuando la llevaba yo, iba en la Manduca, y ahí pues aunque no se pusiera el abrigo, iba calentita. Pero ahora, con frío y viento, pues tiene que ir abrigada. Por cierto que por las mañanas algunos días, no le basta con llevar su mochila, quiere que yo también lleve una. Y cuando ve los pájaros de los árboles dice "piii piii" y se ríe.
En general no es nada friolera esta niña: por las noches se destapa siempre. Y ayer descubrí que no quería el pijama de felpa sino uno de flores de algodón… creo que es porque da menos calor. Una noche que le pusimos un pijama súperabrigado y calentito, durmió fatal; debió de ser el calor. El caso es que en verano tampoco parece que le moleste especialmente el calor (aunque las noches de mucho calor no dormía bien este verano, creo recordar). (A mí que dentro de las casas el frío me resulta horroroso, y el calor tampoco lo llevo nada bien… lo del frío si es fuera y abrigado no me importa, pero dentro de la casa no tiene que hacer frío!, que en Finlandia en las casas puedes estar dentro en pelotas viendo cómo nieva fuera.)
Hoy hacía mucho frío. A Norah no parecía importarle. Me ha llevado de la mano a donde le parecía (a comprar pan y un huevo de Frozen, a dar pan a los patos, a pasear por las calles a ver los números de las casas…). ¡Quizá por eso le gusta Frozen! 
Lo de los números de las casas es una cosa que le viene gustando desde hace un par de semanas. En realidad desde hace tiempo cuando vemos carteles, me los señala y yo le leo lo que pone. Pero últimamente se fija de forma especial en los números de las casas. Señala uno (el último) y luego otro, y repite el número (bueno, la última sílaba… que en general habla con las últimas sílabas o a veces la primera). Hay unas casas de camino a la guardería que son nº-A/B… pues la A y la B también las reconoce. La verdad es que esto me gusta: a mí de siempre se me han dado bien los números, las matemáticas y siempre leo todos los carteles (David es el que se fija en la gente) y me hace gracia e ilusión que a Norah le gusten - al menos de momento.
Por cierto: que hace un par de semanas hicieron la primera excursión de la guardería, en autobús. Fue a la pista de hielo y se lo pasaron estupendamente. Norah se dejó poner el casco sin darle importancia y se paseaba por el hielo como si lo hubiera hecho de siempre. Claro, es finlandesa por parte de madre y Elsa es su ídolo… fsshshhsssffff! Nos quedaría hacer una excursión a la nieve pero el día que lo íbamos a hacer se estropeó el tiempo… a ver si no se acaba el invierno sin ir!, que para esto también tiene su pantalón - peto de la nieve (que no hubo manera de que se lo probara en el Decathlon así que cogimos dos tallas para luego devolver una… sin embargo al día siguiente al vestirla me dejó sin problemas - claro que Olaf me ayudó).
Por cierto, hablando de Frozen: a Norah ahora le hace una gracia especial comer zanahoria; no para de decir que es la nariz de Olaf y que Sven también hace por comérsela.

martes, 27 de enero de 2015

Digest: Enero 2015


En este post voy a poner sólo las cosas que tenía pendientes de escribir para que no se me olviden. No entraré a comentarlas con mucho detalle:

- Distingue los colores básicos. Le preguntas dónde está el color rojo, azul, amarillo o verde y acierta siempre.
- Reconoce algunos números.
- Cuenta del 1 al 10 con ayuda, pronunciando algo como así: "no", "to", "tes", "to", "ico", "sesi", "ete", "oto", "eve" y "des".
- Se consigue quitar el abrigo de plumas y la braga del cuello y le da mucha ilusión. Pero al día siguiente le digo que lo vuelva a hacer delante de Mamá y se fustra sobremanera al no conseguirlo o si intentas ofrecerle algún tipo de ayuda. Dice: "laaaaaa" (que significa "sola"). Se enrabieta mucho y es difícil sacarla de ese estado.
- Se tapa la nariz y dice "agggg" al pasar al lado de plantas que le acaban de echar abono.
- Va al Guardería sin dejar que le des la mano, sube las escaleras ella sola, entra sin pedir que la cojas, va a su clase y me da un beso sin quejarse.

martes, 13 de enero de 2015

Navidades (y 2)

Ya pasaron las vacaciones. En Nochevieja la tía Raquel y yo fuimos a correr la San Silvestre (bueno, yo no podía ir muy rápido por la falta de entrenamiento así que más bien trotaba como podía). Norah vio con papá y la abuela Ruut parte de la carrera por la tele, y hay un vídeo que atestigua cómo me animaba desde casa (incitada por David): maaama, maama, maama,… bailando y moviendo muchos los brazos. Algo de esa energía me llegó puesto que conseguí (acompañada por Raquel) llegar al final. 
Aunque luego Norah estaba entusiasmada, a las 22 h empezó a mostrar signos de cansancio a pesar de su larga siesta de 3-4 horas, y esta vez se quedó sin ver el tema de las uvas. 

Un par de días más tarde vino más familia de visita (las tías Kris y Terhi con Juanito-setä). Aunque como los ve poco los suele extrañar, ya aceptaba jugar un poco a la pelota con ellos e incluso se dejaba dar algún beso. Un día fuimos a comer y ella se sentó en la mesa como una persona mayor, comiendo jamón, queso, un poco de esto, otro poco de aquello, un al final, un cono de helado. Cuando llevaba un rato con él, ya lo movía por todas direcciones con seria amenaza de manchado para mi ropa o la de la tía Terhi. Aprovechando un despiste, David quitó el helado del cono de papel; al rato Norah se giró presta a seguir comiéndoselo y ¡había desaparecido! La pequeña Norah se quedó estupefacta y empezó a buscar su helado por todas partes: debajo de la mesa, preguntando a la gente… No se enfadó, más bien era como si hubiera sido testigo de un acto de magia inexplicable.
Y ya quedaba poco para… los Reyes! Norah fue a su segunda cabalgata de Reyes. La vio en brazos de la abuela Eugenia y le iba gustando (sobre todo la de Frozen con un gran Olaf saludando) hasta que ¡caramelazo! en toda la cara. Comenzó con su gesto de "comisuras de la boca hacia abajo" y empezó a llorar y se vino a mis brazos. Casi no quiso quedarse a ver las carrozas de los Reyes pero al final se relajó y sí que los saludó con la mano. A casa volvimos corriendo a sus órdenes, parando cuando lo indicaba y corriendo tras ella cuando así lo decía. Claro que unos pajes de los Reyes se adelantaron para que Norah también tuviera sus regalos: una bicicleta!, un Sven de madera que le gusta mucho (bueno, en realidad es un alce), una silla - huevo azul (como las de la EI), un libro con una historia nueva de Frozen y un suéter de Frozen, un diploma de "mejor nieta del mundo" y una pizarra borrable.

En fin, unas Navidades que a mí me han gustado más que en muchos años, porque Norah se lo ha pasado muy bien, nos hemos reunido las familias y ha habido descanso, comidas, árbol, reno luminoso, cabra de avena, galletas de jengibre sin gluten,… Pero como digo, sobre todo porque con Norah y su ilusión por todas las cosas parece que se disfruta todo más. Y eso que decidimos que este año nada de regalos de Navidad (que la crisis también afecta a Papá Noël y a los Reyes aunque al final algo dejaron éstos), pero cada regalo que le hacía ilusión a Norah a mí me hacía feliz. 

viernes, 2 de enero de 2015

Las jeringas


Con tan solo 2 días de vida Norah ya conoce como son las jeringas. Entonces su uso se limitaba a la alimentación, ya que siendo pequeñita no se llevaba muy bien con los pechos de Mamá y no conseguía extraer suficiente leche que la saciara, a pesar del doloroso esfuerzo que su madre realizaba para poder alimentarla. Por lo que al final la única solución fue utilizar una jeringa con unas cánulas largas que se introducían en la comisura de la boca de la pequeña Norah mientras con el la yema del dedo meñique se le provocaba el reflejo de succión. La fuerza con la que Norah chupaba era tanta como que era capaz de bajar el embolo de la jeringa en cada succión... prueba a hacerlo tú y verás lo difícil que es hacer eso.

Después de diagnosticarle a Sari su "intolerancia" al gluten, fue necesario realizarle los correspondientes análisis a Norah por el gran componente hereditario que este tipo de procesos tiene. Así que en esta ocasión también fue necesario utilizar jeringuillas para extraerle sangre para un número interminable de probetas de análisis. No se me olvidará nunca aquel día en la que hicieron falta dos enfermeras, Mamá y Papá para conseguir inmovilizar a un bebe de 16 meses para clavarle una pedazo de aguja en aquel brazito pequeño

Y bueno, como es normal en todos los niños, también se han utilizado jeringuillas cuando hemos tenido que ponerle la correspondientes vacunas. Por suerte, y por ahora no ha sido necesario el uso de jeringuillas para otro tipo de menesteres.

Actualmente todavía hacemos uso de jeringas cuando tenemos que administrarle algún tipo de medicamento que, por lo general, en bebes son todas líquidas. De manera que cuando Norah pilla algún proceso catarral le damos ibuprofeno y/o antiestamínicos según corresponda. El caso es que hay momentos en los que acepta con relativa facilidad tomarse la medicina abriendo la boca o cogiendo ella misma la jeringa para llevársela a la boca, y en otras ocasiones hay que "engañarla" al despiste cuando abre la boca justo antes de tomar el biberón, o simplemente cuando se niega en rotundo, esperar a que abra la boca cuando llora.

Norah ha aprendido que siempre que está mala vienen Papá o Mamá y le dan un líquido rosa. Pero lo  más curioso es que el otro día, después de atravesar uno de esos procesos virales en los que tiene muchos mocos, catarro y pitos en el pecho, parece que Norah seguía sintiéndose mal y nos pidió que la subiéramos a la habitación. Una vez allí nos señaló el lugar encima del aparador donde guardamos las medicinas que le damos a ella. Y cuando se la enseñamos señalo la jeringa como pidiendo que le diéramos un chute para ver si se sentía mejor :D 

También, ayer mientras poníamos un poco de orden a las cosas que había en el cuanto de baño, Norah vio una de las jeringas estas y la pidió coger. Cuando se la dí, se señalaba la garganta y hacía como que tosía... indicando que las jeringas esas se usan para eso!!! Sari y yo nos quedamos flipando.