viernes, 2 de enero de 2015

Las jeringas


Con tan solo 2 días de vida Norah ya conoce como son las jeringas. Entonces su uso se limitaba a la alimentación, ya que siendo pequeñita no se llevaba muy bien con los pechos de Mamá y no conseguía extraer suficiente leche que la saciara, a pesar del doloroso esfuerzo que su madre realizaba para poder alimentarla. Por lo que al final la única solución fue utilizar una jeringa con unas cánulas largas que se introducían en la comisura de la boca de la pequeña Norah mientras con el la yema del dedo meñique se le provocaba el reflejo de succión. La fuerza con la que Norah chupaba era tanta como que era capaz de bajar el embolo de la jeringa en cada succión... prueba a hacerlo tú y verás lo difícil que es hacer eso.

Después de diagnosticarle a Sari su "intolerancia" al gluten, fue necesario realizarle los correspondientes análisis a Norah por el gran componente hereditario que este tipo de procesos tiene. Así que en esta ocasión también fue necesario utilizar jeringuillas para extraerle sangre para un número interminable de probetas de análisis. No se me olvidará nunca aquel día en la que hicieron falta dos enfermeras, Mamá y Papá para conseguir inmovilizar a un bebe de 16 meses para clavarle una pedazo de aguja en aquel brazito pequeño

Y bueno, como es normal en todos los niños, también se han utilizado jeringuillas cuando hemos tenido que ponerle la correspondientes vacunas. Por suerte, y por ahora no ha sido necesario el uso de jeringuillas para otro tipo de menesteres.

Actualmente todavía hacemos uso de jeringas cuando tenemos que administrarle algún tipo de medicamento que, por lo general, en bebes son todas líquidas. De manera que cuando Norah pilla algún proceso catarral le damos ibuprofeno y/o antiestamínicos según corresponda. El caso es que hay momentos en los que acepta con relativa facilidad tomarse la medicina abriendo la boca o cogiendo ella misma la jeringa para llevársela a la boca, y en otras ocasiones hay que "engañarla" al despiste cuando abre la boca justo antes de tomar el biberón, o simplemente cuando se niega en rotundo, esperar a que abra la boca cuando llora.

Norah ha aprendido que siempre que está mala vienen Papá o Mamá y le dan un líquido rosa. Pero lo  más curioso es que el otro día, después de atravesar uno de esos procesos virales en los que tiene muchos mocos, catarro y pitos en el pecho, parece que Norah seguía sintiéndose mal y nos pidió que la subiéramos a la habitación. Una vez allí nos señaló el lugar encima del aparador donde guardamos las medicinas que le damos a ella. Y cuando se la enseñamos señalo la jeringa como pidiendo que le diéramos un chute para ver si se sentía mejor :D 

También, ayer mientras poníamos un poco de orden a las cosas que había en el cuanto de baño, Norah vio una de las jeringas estas y la pidió coger. Cuando se la dí, se señalaba la garganta y hacía como que tosía... indicando que las jeringas esas se usan para eso!!! Sari y yo nos quedamos flipando.

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