Como siempre, hicimos las maletas in extremis, por no cambiar de costumbre. Norah esta vez se trajo su propia mochila con Pupu y Nalle. Conseguimos embarcar sin muchas incidencias. Norah se durmió casi enseguida y nosotros también un ratito. El avión salió con media hora de retraso. Pero lo peor no fue eso. Parece ser que en nuestro aeropuerto de destino había saturación y estaba cerrado (aunque hubo quien dijo algo de un paquete sospechoso). Así que nos dijeron que nos llevaban a otro aeropuerto en el quinto pino... para finalmente aterrizar en uno tercero (es que aquí hay 6 aeropuertos, pero éstos los usan de verdad, no es como en Españaeeeeffffdvd wryuioa
Vale, eso último lo ha escrito Norah.
Nos tuvieron como 2 horas y al final nos llevaron donde teníamos que ir. Mientras la inmensa mayoría del pasaje adulto protestaba y vociferaba, Norah decía "estamos tan a gustito aquí en el avión". Para que luego renieguen de los niños en los aviones. Norah se portó mejor que cualquiera de los adultos que había ahí.
Luego tocó hacer supercola de entrada al país (para qué se quieren salir de la UE, si ya lo ponen difícil para entrar?), coger maletas (con rotura de una incluida), ir al tren ("estamos tan a gustito aquí en el tren"), metro y paseíto en la lluvia con el equipaje al hotel. El hotel está enfrente de un parque algo lejos de la City. Es como un edificio de casas normales de Inglaterra. Peculiar. Los que lo llevan son extranjeros. Uno se llama Federico y es de Italia. Luego fuimos a cenar a un turco pero como estábamos todos cansados comimos menos del hambre que traíamos.
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