lunes, 23 de marzo de 2015

Cuento de primavera

Hoy me ha tocado contar un cuento en la Guardería a los niños de la clase de Norah. La excusa para invitar a los Papás/Mamás a entrar en la Guarde para contarle cuentos a los niños no era otra que "La Primavera". 

Así que este ha sido el primer día desde que Norah va a la Guarde que permiten a los Papás/Mamás entrar en la Guarde y ver que leches es lo que hacen allí dentro tantas horas. Ni siquiera en Navidades te dejan entrar a ver lo que hacen en clase. Sólo organizan unas canciones que cantan todos juntos en el Patio ... lugar donde hay que batirse en duelo con el resto de Papás/Mamás maleducados/as para que no te jodan tus vídeos con sus p. cabezotas metiéndose en medio y colándose sin ningún tipo de vergüenza o levantando sus teléfonos móviles para grabar una mierda de vídeo de sus niños/nietos/sobrinos. Y digo "mierdas de vídeos" porque es verdad. No se dan centa de que lo graban en formato vertical (que no vale para verlo en tele o monitor), ni prestan atención ni siquiera en que no esté torcido, enfocado o encuadrado el p. niño/a en cuestión. La última vez estuve a punto de decirle a unas que quitaran el p. móvil que ya le pasaba yo el vídeo con mil veces más calidad que la mierda que estaban grabando ellas. En fin... que me enciendo!!!

Pues eso, que como dice Delafe y las Flores Azules, "la primavera ha llegado a la ciudad y no sabes que bien me sienta Papá". Y por eso todos los Papás y Mamás han sido invitados a la Guarde para contar un cuento que trate de la Primavera. En la invitación se decía que como máximo solo podrían estar 3 Papás/Mamás por aula. Yo hasta el viernes no confirmé mi asistencia, porque no tenía muy claro qué cuento contar. Un cuento sobre la Primavera... pues no tenía NPI de qué cuento contar sobre la Primavera. Fácil?? pues venga, dime tú uno?? 

Así que una vez más San Google fue quien me saco del apuro. Le preguntas, "cuento primavera" y tachán! Ahí está, el cuento que conté en la clase de Norah: Las Dos Flores Orgullosas (de Carlos Asorey). Un cuento muy didáctico, sobre dos flores que se pelean y las consecuencias que ello tienen, por lo que ayuda a desarrollar el pensamiento moral, pensamiento que no tengo muy claro que tengan todavía algunos niños de 2 años. Así que decidí que era necesario llevar algo que distrajera a los niños y de esa manera evitar que se pusiera a gritar pasando de mi o me agredieran por ser aburrido. Es por eso que pedí ayuda a Norah y a Sari para hacer unas láminas y recrear de alguna manera el cuento. Así que pintamos dos fichas con dos flores en una de ellas. En una cara cada flor estaba feliz  (y con unas abejas de quita y pon) y en la otra cara cada flor estaba triste y perjudicada (después de la pelea). Además también llevé un peluche de un burrito y una Serpiente que me dejó Norah.

Así que allí me presenté, a las 10 como un reloj, con mi mochila y mi atrezzo, esperando ver la cara de otro Papá... pero no. Estaba solo... ante 15 diablillos (son 17 en clase... Norah no cuenta como diablillo).

Cuando me Norah me vio entrar por la puerta se extrañó un poco como diciendo, que leches hace este aquí ya??. Pero en seguida vino para mí corriendo. Después hicieron lo mismo algunos de los niños... todos a mi alrededor como los patos en el parque cuando vamos a darles de comer. Norah a mi pie, preparada para levantar la pierna en caso de que se acercara alguno mucho (como hace con los patos).

Así que después de la presentación que me hizo Maite, busqué un sitio para sentarme. Norah siempre a mi lado. Algunos estaban ya a su bola. Maite los llamó al orden y cantaron la canción esa que cantan para que todos guarden silencio y cierren la boca con una llave. 

Yo con la espalda pegada a la pared para evitar los ataque por la retaguardia que se nos pudieran escaparan a Norah y a mí. El resto de los niños sentados a mi alrededor... Algunos en primera fila todavía de pie sin dejar ver  a los de detrás... creo que era Hector... quien sabe, igual es el niño al que estaban grabando las pesadas del teléfono móvil.

Empiezo a hablar contando lo que iba a hacer y ya alguno también empezó a meter ruido y a distraerse, pero de repente saqué mis armas (los peluches y los dibujos) y volvieron a ser todos míos de nuevo. 

El cuento lo pongo aquí abajo para que lo podáis leer. Como veis es muy corto y en 3 minutos se cuenta. Así que para hacerlo más largo te inventas diálogos sobre la marcha o lo escenificas un poco. 

Al final yo creo que les gusto bastante. Muchos tomaron confianza y se acercaron. Otros intentaron robar los peluches y mi mochila. Menos mal que Maite estaba vigilando.

Así que después salimos todos al patio para colgar unas flores en unos porta-macetas improvisados con botellas de agua. Allí pude ver todos los Papás/Mamás que acudieron a la convocatoria: solo dos Mamís más.

Después Iván, uno de los profesores, hizo una flor con globos. Y después nos dijeron que teníamos que abandonar el recinto. Norah no se lo tomo muy mal y se despidió sin llorar.


Las Dos flores orgullosas (de Carlos Asorey)

En primavera el campo se llenó de flores de todos los colores.
-¡Cómo me gusta la primavera! –exclamó una margarita-. Gracias a nosotras, las margaritas, el campo está precioso.

A su lado había una hermosa amapola que le dijo:
-El campo está precioso en primavera, pero gracias a nosotras, las amapolas.

- No digas tonterías –replicó la margarita, ofendida-. Yo soy más guapa que tú, con mi corazón amarillo y los pétalos blancos. 
-De eso nada. Yo soy mucho más guapa. Tengo unos grandes pétalos rojos y muy buen olor.
Siguieron peleándose sin llegar a ningún acuerdo. Finalmente la amapola dijo:

-Te desafío a contar cuántas abejas se posan en cada una de nosotras. La que consiga más abejas será la flor más bella.

Las dos dijeron que habían ganado y siguieron discutiendo y tirándose de los pétalos.

De pronto una lagartija que tomaba el sol en una piedra dijo:
- ¿Queréis callaros?. No puedo descansar con vuestros gritos.
-Dinos, lagartija, -le dijeron las dos flores- ¿quién es la más bonita de las dos?
- Las dos erais bonitas antes, pero ahora estáis horribles con los pétalos arrancados. 
Las flores oyeron un extraño ruido: Ia, ia, ia,…
- ¿Qué ruido es ese?
- Es el rebuzno de un burro –contestó la lagartija.
-¡Qué animal más feo! 
- Pues tened cuidado- dijo la lagartija- porque los burros comen flores y cuanto más bonitas más le gusta comérselas.
 El burro se acercó a las flores.
- Oye, burro, si tienes hambre cómete a la amapola.
- No le hagas caso. ¡Cómete a la margarita!, que ella dijo que era más bonita.
- Estas flores parecen deliciosas- dijo el burro-. Voy a comerme a las dos.
De repente, una abeja picó al burro en una oreja y se fue al galope.
- ¡Qué suerte!. –exclamó la margarita- nos hemos salvado por los pelos, digo por los pétalos.
- Hemos sido tontas. No debemos pelear más ni ser tan orgullosas.
Desde entonces las dos flores fueron muy buenas amigas.


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