domingo, 2 de noviembre de 2014

Un día regular

Hoy ha sido un día poco raro / difícil. Por la noche tras marcharse David a deshoras por su viaje, Norah no ha dormido muy bien, inquieta, lloriqueando, aunque no quería leche. Se ha despertado muy pronto (antes de las 8) aunque de buen humor, y preguntando por papá. No ha desayunado mucho pero eso, como siempre. Eran las 10.30 cuando le he dicho de ir al parque. Pues se ha ido a la puerta, pero claro, yo me tenía que poner ropa de salir a la calle, y ha cogido un berrinche tremendo por tener que esperar. Luego se quería llevar un utensilio de cocina, y no podía ser… Después quería leche, o yogur, o una galleta… quería cosas pero luego no las quería. Veeenga a llorar. Así que me la he subido arriba y se ha dormido en menos de 5 minutos. Que tenía sueño, vaya. Ha dormido como hora y media y claro, cuando hemos salido al parque eran las 12.30. 
En el parque había una niña de unos 3-4 años y un bebé de 10 meses. Las abuelas estaban con la niña en el castillo y le decían "Nora, Nora"… Pues NORAH estaba súpermosqueada. ¿NORAH? Buf, ha observado la situación un rato, no ha querido soltarse de mis brazos y me ha dicho que nos fuéramos. Ea, pues nos hemos venido a casa a comer. Ha comido bastante bien, casi todo ella sola. Y además ha bebido de un vaso de cristal normal ella sola.
Luego hemos estado jugando, leyendo, intentando dormir otra siesta (porque si no, luego iba a estar cansada) sin éxito, hablado con la abuela Ruut por skype, cantado, bailado… Al final nos hemos ido a dar un paseo otra vez. Como era domingo le he dicho de tomarse un helado. ¡Y estaba cerrada la heladería del centro comercial!, así que en vez del minihelado de un euro le he tenido que coger otro de otro sitio de 2.50. Encima no se lo ha comido todo. A todo esto, tanto antes como después me pedía las llaves a cada rato para intentar abrir cuanta cerradura se le pusiera por delante. 
Como por el desafortunado cambio de hora oscurece muy pronto, a las seis ya era casi de noche. Norah no quería venirse a casa porque se lo estaba pasando bien por el paseo de vuelta a casa. Como además amagaban unas gotas de lluvia la he tenido que traer en contra de su voluntad aunque se ha calmado en cuanto ha visto una moto (aunque se ha hecho difícil transportar 12 kilos de niña fuerte retorciéndose en mis brazos). 
Al llegar a casa, Norah ha vuelto a preguntar por papá una y otra vez (como el resto del día, por otro lado). Como papá no estaba, hemos estado un rato jugando pero quería ver el Cantajuegos (qué manía le tengo) muy a mi pesar. Hoy estaba todo el día particularmente obsesionada con ver vídeos y canciones (y yo que querría que no viera NADA DE NADA NUNCA de momento, porque es perjucidial). Al intentar llevarla a cenar (pronto, porque estaba cansada) ha comenzado un gran gran berrinche. No quería cenar, quería ver la tele y nada de cenar. Luego quería del frigo alguna cosa que tras conseguirla la rechazaba. Tras un buen rato de llanto por su parte y casi de la mía ya de desesperación, deduje que estaba reventada de sueño, así que ea: a la cama sin cena ni baño. Ni la leche la ha querido. Se ha dormido a las ocho de la tarde.
Yo creo que es en gran parte por culpa del cambio de hora; aunque parecía que la llevaba bien, debe ser que el anochecer tan pronto no le viene bien a sus ritmos. Pero claro, es que tampoco puede irse a dormir a las siete y media porque entonces se levantaría demasiado pronto.
A ver si descansamos las dos y mañana es un día mejor. Aunque como ha comenzado el frío (y las lluvias) a lo mejor no podremos ir mucho al parque :(

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