martes, 25 de noviembre de 2014

Norah y el Baile

Pues sí. No hay ninguna duda de que a Norah le gusta bailar. Y no es algo que le haya venido ahora de repente, es algo que lleva haciendo desde que se quedaba ensimismada mirando los videos musicales de la tele. Será porque todas las noches cuando estaba en la tripa de Mamá escuchaba música? ... que por cierto, Sari siempre decía que parecía que la activaba y daba más patadas. Será porque cuando era pequeñita (menos de 6 meses) alguna vez durante la siesta de la mañana la dormíamos con música de Adele o U2?... que por cierto, creo que no le hemos vuelto a poner esos temas... será algo interesante que contar en alguna proxima entrada.

El tema es que ya desde hace tiempo, cuando oye música, si está sentada, se levanta y empieza a bailar. Una de las ocasiones en las que pudo demostrar sus dotes "dancísticas" fue en Juhannus en Helsinki, bailando canciones populares finlandesas durante la celebración del día más largo del año y justo después de prender la hoguera. 

Alguna que otra vez también me ha sorprendido poniéndose a bailar en la calle cuando ha pasado un coche con música tipo reggaeton a todo trapo. Se queda quieta, me mira, apunta su oreja con el dedo índice de la mano (como diciendo: "escucha!!") y empieza a saltar con una pierta y a subir y bajar el culete. 

El tema es que, no me explico cómo, parece que ha depurado su técnica y ahora sus bailes son sorprendentemente más complejos :D Incluyen vueltas de 360 grados muy rápidas, aleteos con las manos, saltos y gestos que de verdad que me son difíciles de describir, pero el caso es que resulta de lo más cómico. Eso sí, como te vea que te ries, te hace bailar con ella, como diciendo: "ahora nos reiremos los dos" :D

La sensación de mareo parece que le gusta. Ya hace bastante tiempo, cuando descubrió el maravilloso mundo de dar vueltas como una loca, le ponía a "peonzar" y a reirse como una loca, hasta que al final se caía al suelo... a veces con resultados desagradables. Ahora parece que sabe que eso de dar vueltas mola pero hay que saber cuándo parar. Así que ahora suele dar como tres o cuatro vueltas como mucho y para. Es verdad que a veces sigue y sigue pero, sin duda, se cae menos.

Otro recurso musical que le encanta es la mesa de juegos que tenemos prestada de Sandra. Tiene un modo en el que cada tecla que presiones hace que suene una melodía. El caso es que ella sabe exactamente cómo tiene que tocar las palmas para seguir el ritmo, lo hace despacio cuando es una música lenta y rápido cuando es más movidita. El otro día nos deleitó a los abuelos, a Sari y a mí con sus nuevas coreografías. Supongo que en la guardería aprenden bailecitos y eso, pero dudo que tengan una mesa de melodías como la que tiene en su habitación. De igual manera que dudo que le pongan el Cantajuegos [Edito: parece que sí le ponen el Cantajuegos en la guardería], y el caso es que se conoce de memoria todos los bailes... incluso casi antes de que empiece la cancion!!! Cuando oye los primeros acordes ya sabe que canción es!!!

El que más le gusta es este:

Cantajuego Vol 2

Espero no tener que repetir esto dentro de 15 años, pero la verdad es que todavía no sé donde leches ha aprendido a bailar así!

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