martes, 29 de julio de 2014

Buscando cosas

Ya desde hace ya bastante tiempo Norah nos viene asombrando al ver cómo entiende casi todas las cosas que le decimos. Ya salta a la vista que Norah ha dejado de ser un bebé para pasar a ser una niña pequeña con la que hay que tener bastante cuidado de lo que se dice delante de ella porque se queda con todo.

Ya no es sólo las órdenes básicas de dale esto a Mamá. Ahora yo se lo complico un poco más y le digo que haga cosas un poquito más complicadas como por ejemplo: "coge el reloj que está en la mesa y dáselo a Mamá que está en su habitación". Sorprendentemente entiende la orden y la ejecuta exactamente como se lo he dicho. Lo mismo hace si lo que le decimos es que busque tal animal en uno de sus libros. Si ella sabe que en ese libro está ese animal pasa las hojas hasta que lo encuentra :D

Otra cosa que normalmente le decimos es que nos ayude a buscar objetos que no están a la vista y que supuestamente (y no tan "supuestamente") estoy buscando yo también. Por ejemplo, a menudo no se donde he dejado mis gafas, pues bien, si se le digo a Norah que las estoy buscando y que si sabe ella donde están se pone a buscar hasta dar con ellas... Es cierto que si la búsqueda es complicada o el objeto está muy escondido y lleva un poco de tiempo, deja de buscar. Pero lo curioso de todo esto es que busca en los lugares que son más probables de encontrar ese objeto. Por ejemplo, si le pregunto por mis gafas busca encima de la mesilla de noche o en la cómoda; si le pregunto por mis zapatillas ella siempre busca por el suelo o debajo de la cama; si le pregunto por el mándo de la televisión busca en la mesa de la tele o el sillón y si hay mucho cojines los quita y mira debajo  :D He de decir que además tiene bastante buena vista y que a veces de verdad que ha encontrado el objeto antes que yo. Cuando lo encuentra lo señala, se pone contenta y aplaude :D

Hace dos semanas, buscando mis zapatillas de estar por casa (esta vez yo sí que sabía donde estaban) tenía a Norah en mis brazos e íbamos recorriendo cada estancia de la casa. Al entrar en el dormitorio y pasar al pie de la cama, vi como con miraba primero mi lado de la cama sin percatarse de que estaban allí, para después ir a mirar el otro lado, pero al segundo giró la cabeza rápidamente y señaló las zapatillas. Es como si su cerebro hubiera tardado en procesar un segundo la imagen que había visto de pasada, cosa que nos pasa también a los adultos.

Otra anécdota graciosa ocurrió hace dos días en el Decathlon de Getafe, donde al recorrer el pasillo de zapatillas, pasamos por el lugar donde están las últimas zapatillas Merrel que me he comprado y que uso todos los días. Pues la primera vez que pasamos por su lado no se dio cuenta y la verdad es que yo pensaba que era complicado que se diera cuenta. Pero al volver, justo cuando pasamos al lado de las zapatillas, hizo exactamente igual que antes, se dio la vuelta como dándose cuenta de lo que había visto, se acercó a las zapatillas, cogió una del número 42 y me la dio como diciendo: Mira!! Aquí están tus zapatillas! Póntelas!!! Todavía no le he explicado que uso un 46  :D


domingo, 27 de julio de 2014

Retomando el blog...

Después de unos meses un tanto atareados con temas académicos y del trabajo la verdad es que hemos tenido el blog de cosasdenorah un tanto abandonado, pero eso no significa que no hayamos encontrado cosas que escribir.

No quiero hacer una entrada contando todas las cosas que tenemos pendientes de contar, porque creo que hay algunas cosas que se merecen explicarlas con un poco de detalle y haciendo un poco de reflexión. Así que a pesar de que a partir de ahora se encontrarán entradas en el blog de cosas que han pasado hace ya unos meses, creo que merece la pena contarlas bien.

A ver cuanto tardamos en ponernos al día... porque de verdad que con Norah cada día hay algo nuevo que contar   :D

miércoles, 9 de julio de 2014

Digest: Julio 2014

En este post voy a poner sólo las cosas que tenía pendientes de escribir para que no se me olviden. No entraré a comentarlas con mucho detalle:

- Me ayuda a buscar el pantalón corto de estar por casa y las gafas que siempre me dijo por ahí olvidadas.
- Cuando ve el vídeo de Sia (Chandelier) en la tele, imita a su manera los gestos y pasos de la bailarina.
- Tira pelotas con fuerza del parque de juegos hacia fuera.
- Coge el lapicero perfectamente para escribir, aunque solo hace garabatos.
- Tiene mucho miedo a los médicos. (Ver Post: "Norah y sus amigos los Médicos")
- Reconoce nuestro coche en el parking de los Centros Comerciales.
- Entiende todo lo que le decimos pero ella no se da a explicar. Comunicación en una sola dirección.
- Sabe ir a Casa desde el parque de los columpios y a la heladería desde Casa.
- Si le mandas cosas para tirar, lo coge y lo lleva a la basura, la abre y lo mete en el apartado que le toca (envases u orgánico). Acierta el 90% de las veces... supongo que por comparación de lo que ya hay dentro :/
- Le da mucha vergüenza que la gente le diga cosas en la calle, como la señora que iba paseando un perro y le preguntó si le gustaban los perros o cuando alguien se dirige a mí para preguntarme por una calle.
- Con la canción de los números de la mesa de música (la de "uno, dos tres, cuatro cinco seis y siete, ocho y nueve, que bien sabes contar, con números, sabiendo números ya puedes contar, tururiruriruri una y otra vez"), se pone a contar con los dedos. (... estoy buscando el video que confirma que fue en este mes)


Durante el viaje a Finlandia que hicimos a finales de Junio y principios de Julio:

- Aprendió a señalar las escaleras que llevaban a la habitación para pedir irse a dormir.
- También aprendió a señalar la silla de paseo cuando estaba cansada de un sitio y quería irse a casa.
- Comía sola arándanos y cuando los veía en el mercadillo los pedía.
- Intentaba chocar los dedos, para hacer ruido.
- No le hizo mucha gracia la sauna al principio pero después sí le gustó.
- Ha viajado en avión, tren y barco.


martes, 3 de junio de 2014

Mayo: el mundo a los pies de Norah

Hace mucho que no escribo ninguna entrada en el blog. Uno de los motivos es que Norah ya camina y corre tanto, que no deja tiempo para mucho :p porque hay que vigilar por dónde va…
Pues sí, en el puente de Mayo comenzó a dar sus primeros pasos sola en firme; ya un par de semanas antes en Aranjuez hizo algún amago, pero comenzó a caminar de verdad en esos días, poco antes de que David tuviera un viaje (así no se perdió esos primeros pasos, tan esperados y especiales). Poco a poco ha ido cogiendo soltura, y ya camina por todas partes ella sola, e incluso se anima a correr algo. Aún se cae de vez en cuando aunque sea muy cuidadosa. Todavía le gusta que le cojas de la mano, o apoyarse alguna vez… pero si te descuidas, coge, se marcha, te dice adiós con la mano y se va a su bola. 
Al principio de su nueva libertad de movimiento, estando en el parque viendo los patos, se encaramó a la mitad de la valle, se volteó sobre la sección horizontal… ¡ay!, y acabó de cabeza contra las piedras. Pobre, le salió un chichón en la frente. Y el susto que nos llevamos nosotros (malos padres) fue mayúsculo, uf.
También ha aprendido a bajarse sola de la cama y del sofá, aunque no siempre se acuerda y hay que recordárselo ("con los pies!") para evitar males mayores. Otra habilidad que tiene es agarrarse a la barra del cerco del parque de bolas y quedarse colgada, haciendo como que trepa con los pies!, con mucha fuerza. Así es que cuando se cuelga de la barra de dominadas también hace fuerza por aúparse.

En el terreno de la alimentación:
-Ya va comiendo sola con la cuchara, aunque no lo bastante como para comérselo todo ella, hay que seguir dándole. Ahora lleva un par de días que lo que le gusta es darle golpes al bol con la cuchara, y restregar la comida por la bandeja de la trona… Cuando le digo que no haga eso, se cabrea y suelta la cuchara y a veces incluso deja de comer. 
-Come de todo o casi todo. El plátano no le gusta mucho. Curiosamente ha dejado desde hace un par de semanas de tomarse la leche con cereales. En cambio toma ahora de nuevo más leche… entre la mañana y la tarde y la noche se llega a tomar entre 700-1000 ml en 24 horas, una pasada. Ya bebe ella sola del biberón y del vaso, aunque hay muchas veces que prefiere que se lo den (aunque lo puede hacer sola y lo hace cuando le apetece).
-Cuando no quiere comer más, dice que no. Para asegurarme le pregunto (en finés claro): "¿Quieres más?"; dice que no, y pide otra cosa que no suelo saber lo que es. Entonces, le pregunto si quiere fruta, o yogur, o una galleta… y va diciendo que no si es que no, y si es que sí o a lo mejor no suele decir nada, aunque a veces sí dice que sí con la cabeza y con gestos de entusiasmo (por primera vez fue al preguntarle si quería un yogur).

También ya referido al tema comunicativo: cierto es que no "habla" algo que podamos entender claramente (algo normal en los niños que están en ambiente bilingüe), pero sí que "habla" mucho, con diversas entonaciones, palabras, y muchos gestos (uno muy gracioso con las manos como si te echara la bronca). Imita a los animales a su manera (más con un gesto de la boca que con el sonido, aunque el perro y la vaca ya los hace muy bien). Entiende muchísimas cosas en ambos idiomas (quítate el babero, tráeme esto, llévate lo otro, coge estoy llévaselo a papá - que está en otra habitación) y de vocabulario va avanzando por días: objetos domésticos, animales (de sus libros), juguetes, el "pesukone"… esto fue curioso, porque hemos comprado una lavadora nueva y cuando vino ella a casa y se la encontró, se dio cuenta enseguida (cuando por ejemplo los abuelos no se dieron cuenta). 

Otra cosa que ha sucedido en el mes de mayo: se ha quitado la siesta de la tarde. Ya sólo duerme la de después de comer. Y a veces por la mañana en la EI un rato, si ha dormido mal por la noche. Cierto es que así llega a la noche después del baño con ganas de dormir, y forma parte de la evolución natural del sueño el quitarse siestas.

miércoles, 14 de mayo de 2014

La desconfianza de Norah

Pues sí, hace unas semanas, no sé exactamente el día aunque sí que hacía gastante calor y yo iba en manga corta y con gafas de sol, pasó lo que todo Papá teme que pase cuando te diriges ilusionado a recoger a tu retoño a la guardería: que cuando te vea gire la cabeza y no te haga ni caso... le dices que venga y va a los brazos de su profesora... tratas de cogerla y se niega a pasar a tus brazos... tratas de arrebatársela y se pone a llorar agarrando con fuerza la camiseta de la profesora... la intentas meter en tu mochila-para-bebes y no deja de llorar señalando a su profesora.

Lo cómico de la escena es cuando la profesora se da cuenta de lo incomoda de la situación y trata de interponer cualquier excusa intentado que el padre en cuestión, en este caso yo, no quede traumatizado al ver que su hija quiere más a la profesora que a ti mismo.

El camino de vuelta a casa os lo podéis imaginar. Yo bajando la calle con un ser de poco más de medio metro que te acaba de rechazar vilmente pegado a mi barriga y en contra de su voluntad. Ella mirando a un lado sin atreverse a levantar la mirada porque sabía que acababa de traumatizar a su padre de forma irreversible. Cinco minutos de trayecto hasta casa sin mediar palabra, muy diferente de las anteriores veces en las que la conversación se mezclaba con risas o canciones de todo tipo. 

De vez en cuando miraba para arriba pero al ver que yo la miraba volvía a bajar la mirada para no encontrarse con mis ojos... acentuando la tensión del momento.

Cómo se puede afrontar una tarde de juegos con alguien que sabes que no quiere estar contigo. Cuatro horas eternas por delante hasta que apareciera Mamá como salvadora y mediadora de la situación.

Al llegar a casa, el protocolo de siempre: abrir la puerta, ir a la salita, sentar a la nena, quitarle las zapatillas, ponerle los calcetines de andar por casa, dejarla en el suelo, quitarme lo las zapatillas, dejar las llaves de casa en su sitio, quitarme las gafas de sol, y dirigirme a la enana otra vez a ver si tiene ganas de jugar con quien la acababa de joder la tarde de juegos en la Guardería. 

Y ella, me mira desconfiada, se queda pensativa, me señala con el dedo, dice no se qué, se ríe y comienza gatear hacía mí como si nada hubiera pasado. Llega a mis pies y me tira del pantalón, señal que significa "cógeme en brazos". Procedo y veo que su gesto es radicalmente distinto. 

Y es que al papá de ahora le falta una cosa que antes tenía, que son las gafas de sol y que lo hacen significativamente diferente a los ojos de la enana-que-se-fija-en-todo.

Norah no se fía nada de todo aquello que haga ruidos raros, emita luces o se mueva de forma extraña. Eso ya lo sabíamos. Pero lo que no sabíamos es que alguien conocido con gafas de sol también la hicieran desconfiar.

Ayer estuvimos dando una vuelta por el Parque del Retiro y al llegar a la avenida del estanque una señora nos ofreció hacer una figurita con un globo de esos que son alargados. Yo amablemente le dije que no, que a la enana esas cosas no le gustaban mucho y que quizás se iba a asustar.

La señora armada de gran seguridad hizo un gesto con la cabeza como diciendo que no... ese "no" que que te dicen que viene a significar algo así como "déjame que yo controlo que llevo haciendo esto toda mi p vida" y "cállate que no tienes ni p idea"... aunque quizás quiso decir "tú no te escapas sin darme el euro que te voy a pedir después de darle a tu hija la mierda de figurita de globo que te acabo de hacer".

Por cortesía más que nada, dejé que la mujer procediera, aunque sabía con toda seguridad las dos posibles cosas que iban a pasar a continuación. 

1) Que Norah no hiciera caso al globo. Lo que significaba 1€ desperdiciado... que es lo de menos, ya que los euros nos sobran (ironía). Pero lo que más me jodía era tener que tirar un aborto de perro de globo a la papelera... pobre perro... y pobre globo.

2) Que a Norah le asustara el susodicho aborto-perro-globo y empezara a llorar.

Yo tenía muy claro cual de las opciones era más probable que ocurriera, pero la actitud curiosa de Norah me hizo dudar. Se quedó atentamente mirando a la mujer como daba a luz su creación mientras Mamá ya estaba buscando el p euro. Al terminar la señora ofreció su obra de arte a Norah y ésta en ese preciso instante empezó a recular y a llorar como suele hacer cuando hay algo "raro" que no le gusta.

En ese momento la que puso cara de decepción fue la señora que vio como las esperanzas de haber ganado 1€ por 15 segundos de trabajo se esfumaban a la vez que yo hacía un gesto con la cabeza como diciendo que no... ese "no" que se dice que viene a significar algo así como "si ya tenías chungo que te diera un p euro por esa mierda de aborto-perro-globo que has hecho no pensarás que te lo vaya a dar ahora que has hecho llorar  mi hija".

Así que cogimos a la que lloraba y grácilmente  nos alejamos de la artista retomando nuestro camino de vuelta a casa. Norah paró de llorar al minuto.

Conclusión: A Norah, al menos por ahora, hay muchas cosas que la hacen desconfiar y que trata de evitar. Pasa en ambientes con gente que no conoce o allá donde haya ruidos elevados. Es algo que se soluciona en una hora, cuando se va acomodando a la nueva situación o acostumbrando a los ruidos. Pero mientras tanto permanece distante y observadora. 

La gran incógnita que me ronda en la cabeza es: ¿cómo actuará el día que tengamos que coger el avión para nuestro viaje a Finlandia? Yo creo que será algo parecido a la opción 2, pero ya veremos.




lunes, 21 de abril de 2014

Regalos y caras

-Uno de los gestos que últimamente Norah hace con cierta asiduidad y que nos hace mucha gracia es cuando pone cara como de enfadada. Baja un poco la cara, frunce el ceño y mira como desde debajo… La primera vez que la vi haciéndolo, fue hace varias semanas. Tenía uno de los botes de plástico que usa para jugar en la cocina. Dentro de otro bote había una piña, y hacía ruido al agitarlo; pero en el otro no había nada y se puso a mirarlo de esa manera, con mucha intensidad. Luego, el otro día, al ver a Jonna por la mañana (que no la conoce, claro), le ofrecía el chupete. Ella no se lo cogió y empezó a mirarla así… A menudo se tira así un rato, y mira hacia los lados y cuando nos reímos ella también se ríe. La semana pasada por primera vez se montó en un tren (Cercanías). A la vuelta también se dedicaba a mirar a algunas personas así… a otros los saludaba con la mano. Cara de gorila lo llama de David.
-Otro gesto muy curioso que viene haciendo es que cuando come algo entrecierra los ojos, sube la cara y se ríe… como si le gustara mucho lo que come, o algo así. Es también muy curiosa, esa cara.
-Cuando fuimos a Madrid en el tren (sólo era su segunda vez ahí, la otros vez fue por Jacinto Benavente y muy poco rato, que fuimos con mi madre hace ya muchos meses). Se entusiasmaba andando cogida de nuestras manos en plena Gran Vía y por Montera. En La Casa del Libro estuvo mirando los libros sobre "Dolor de espalda", y me los ofrecía. No quería irse de ahí. Le gustan bastante los libros. También el jueves en una tienda donde había libros de niños los señalaba todos muy entusiasmada, por ella se los hubiera llevado. Esto me gusta. Espero que le sigan gustado siempre los libros.
-También le gusta mucho la música. Le gusta escucharla, bailarla, cantarla a veces, y tocarla… Toca el xilófono de madera que trajo David de Senegal. Toca el tambor y el pianito que son regalos de cumpleaños. Baila cuando oye una canción que le gusta (la favorita, "Timber", curiosamente). Sin embargo, el otro día David le puso una nana que le solía poner de pequeña (no sé qué de la estrellita), torció el gesto y se puso a llorar…Pero en general le gusta mucho la música.
-En cuanto a andar… lo hace con mucha soltura si tiene un apoyo, sean dos manos, una mano, o cualquier mueble. También se aguanta sola de pie sin apoyo, pero sobre todo si nadie le dice nada y no se da cuenta. Y ayer en Aranjuez paseando por los jardines entre las flores (¡que le entusiasmaban!, las quería tocar todas) dio un par de veces dos o tres pasos ella sola. Luego se caía hacia delante. El caso es que yo creo que podría andar sola pero que de momento no se termina de fiar.
-Le estamos enseñando a bajarse del sofá y de la cama. El otro día, estando yo de guardia, se quedaron dormidos David y ella con la siesta de la burra. Cuando David se despertó, ella estaba de pie en el sueño junto a mi mesilla de noche!, una cosa extrañísima.
-Celebramos su cumpleaños el Domingo de Ramos, aunque ya hacía 3 semanas de su cumpleaños real (pero por otro lado, nació el Domingo de Ramos del año pasado). Tuvo MUCHOS regalos (y otros más que ya recibió en casa de los abuelos hace un par de semanas, de los abuelos y la tía Raquel; y unos libros de Kris y Juan la semana anterior). Probablemente DEMASIADOS regalos. Era muy muy divertido ver el entusiasmo que desbordaba al abrirlos… uno detrás de otro. Y eso que estaba cansadísima con ganas de irse a dormir. Luego, tocaba tarta (de fresas con nata y queso). Cuando la iba a probar, David fue a coger la cámara para hacerle la foto, y tuvo que esperar; ¡vaya berrinche se cogió la pobre! - de esos de hacer el cangrejo como dice David.
-El jueves por la tarde nos acercamos al Cerro de los Ángeles (nunca habíamos estado). Hacía un día ideal, con calorcito pero refrescante… Norah se paseada por allá cogida de nuestras manos, subía y bajaba escaleras hablando una cosa peculiar que dice con cada escalón. Lo curioso es que al entrar en un par de capillas/iglesias, los cristos le daban mucho miedo y apretaba fuerte a David y pedía irse. No me extraña, por otro lado.
-Por otro lado, hemos tenido una racha un poco chunga de salud… desde que se puso mala a mediados de marzo (desde el 13), pasando por un ciclo de antibiótico, la triple vírica con fiebres, luego una faringolaringitis con corticoides (y vómitos nocturnos con visita a Urgencias incluida), después la roséola… ahora tocan mocos, picores de ojos, picor de cuello… No sabemos si es alergia o qué. En cualquier caso le estamos dando el antihistamínico que le mandó el pediatra. 
-Por algún motivo ya no quiere sentarse en la trona de madera. Ahora tiene que ser en la barata de Ikea, y hay días que cuesta mucho, se niega totalmente.
-El otro día al esconderse, le dijo a David "Aquí estoy" al aparecer. Y cuando estaba cenando un día de estos, no quería más y dijo "No quiero". Eso sí, el EI lo mantiene en finés… Y los dos idiomas los entiende por igual, de momento.
-Ha estado unos días con papitos, de forma bastante intensa. Papá encantado, claro :)

Así que sigue creciendo día a día, cada vez parece más una niña en vez de una bebé. Se ríe mucho, aunque también tiene mucho temperamento. Lo cual en realidad es bueno.

domingo, 13 de abril de 2014

Norah ya entiende muchas cosas

Es cierto que los humanos al final nos quedamos con las cosas por repetición. Cualquiera es capaz de recordar un dato si te lo repiten una y otra vez. De hecho alguna vez oí a alguien que decía que el número de veces que hacía falta para poder memorizar un texto era 5. En lo que a mi respecta, hay textos que ni leyéndolos 100 veces soy capaz de recordar. Por ejemplo, hay una canción que Sari canta a Norah cada vez que la quiere calmar cuando está llorando: El "hama hamahaki"
La habré oído como ochocientas veces ya, y como además es "poco" pegadiza la cancioncita, cada vez que la oigo no soy capaz de sacarla de cabeza. Sin embargo, no sería capaz de decir la letra (o aproximado) si tuviera que cantarla solo, entre otras cosas porque no se lo que dice y supongo que eso dificulta la tarea. De hecho, si no fuera por una de las fichas de insectos, que vi en una de las aplicaciones que tiene Sari para Norah en el ipad, no hubiera adivinado nunca que hamahaki significa "araña".

Pues bien, la capacidad de asociación y memoria que tienen los bebes nos da cincuenta vueltas a los adultos. Norah no deja de sorprendernos con la cantidad de palabras que demuestra conocer su significado, tanto en finlandés como en español. Y lo curioso es que en muchos casos no creo que haya habido tanta repetición.

Desde que es muy pequeña, a la hora de cambiarla, siempre hemos aprovechado para decirle como se llamaban las diferentes partes del cuerpo: mano, pie, brazo, cabeza, etc. Mediante juegos y demás le hemos ido pidiendo que nos de un pie para meter la manga del pantalón o que el brazo para que hiciera lo mismo con la manga del pijama. El caso es que parece que ya es plenamente consciente de lo que significan esas palabras de manera que ahora, fuera del contexto de estar cambiándola de ropa, cuando le pides que te dé una mano para limpiársela o un pie para mordérselo, sabe exactamente lo que la estas pidiendo.

Si estas cambiándola y le dices "dame un pie", inmediatamente levanta el pie derecho esperando que le pongas un calcetín o lo que sea. Si le dices "que te como el pie" te lo acerca a la boca para que intentes mordérselo para después retirarlo rápidamente. 

Si cuando estás poniéndola la parte de arriba del pijama y le dices, donde está la mano... la saca despacio por la manga como si de un truco de magia se tratara, y cuando termina de sacarla grita como diciendo "aquí está".

Pero lo mejor para saber si conoce una palabra en concreto es preguntarle donde esta eso. Así por ejemplo, muchas veces en la cama, o cuando están en la cuna, o cuando están sentada en la alfombra jugando le digo "¿Donde está el chupete?" o "¿Missa on tutti?" (en finlandés), ella inmediatamente empieza a buscar a su alrededor a ver si encuentra el chupete para cogerlo y ofrecértelo. El otro día hice lo mismo pero con el mando de la tele. Estaba en la manta al lado de la tele y yo sentado en el sillón. Le dije "Norah, donde está el mando" y ella busco y encontró el primero que vio, el del appleTV. Así que lo cogió y me lo dio. Pero pesado de mi, le dije que ese no lo quería que quería el otro, señalándoselo. Pues cogió el mando de la televisión y me lo ofrecía, pero vago de mi, no quería levantarme hasta allí para cogerlo. Así que ella se puso a gatear como pudo con el mando de la tele en la mano hasta que llego a mis pies y me lo dió. 

De la misma manera, si por ejemplo está andando por la casa con sus calcetines del Decathlon de andar por casa, y quiere salir al jardín yo le digo que no puede porque no tiene las "zapatilas". Pues su reacción es mirarse a los pies y verificar que efectivamente no tiene las zapatillas de salir a la calle puestas. Vamos a la salita, donde están todas sus zapatillas, y le digo que coja las zapatillas y las coge de la mesita y te las da para que se las pongas. 

El otro día fue una vuelta de tuerca más. Normalmente cuando por la tarde le dices "vamos a ver los patos" se vuelve como loca y se pone a aplaudir porque sabe que eso significa salir a la calle e ir al parque a ver los patitos. Pues el otro día, que estaba un poco pachucha, y que llevaba toda la tarde en casa intentado dormirla sin éxito, le dije si quería que fuéramos a ver lo patos y ella me dijo que NO. Yo me quede extrañado y pensé que no se había enterado o que al estar malita pues no se... que estaría en esa hora negacionista que te dice a todo que NO... y que muchas veces lo hace para quedarse contigo... pero eso ya lo explicaré en otro post. El caso es que yo continué con mi idea de salir al parque, siguiente el respectivo protocolo, hasta que bajé abajo para ya terminar montando a Norah en la silla y salir de casa en dirección a los patitos. Pero Norah no estaba por la labor y no se dejaba sentar en la sillita, cosa que no suele hacer cuando sabe que vamos al parque. Un segundo intento tuvo el mismo resultado,dando muestras de cansancio frotándose los ojos. Así que al final abortamos la operación "salida al parque a ver los patitos" y la cambiamos por "a ver si nos echamos una siesta de media hora aunque sea tarde que ya no hay quien nos aguante". Así fue, la pobre estaba con un sueño que no podía y se ve que cuando le dije de ir a ver los patos pensó: "vamos que hoy no duermo siesta ni de coña".

Pues eso, que cada vez entiende más cosas, y cada vez son más complejos los pensamientos. Ya no es sólo eso de quiero esto y me lo das ahora. También es eso de no quiero eso, que aunque siempre me gusta mucho no me apetece, porque prefiero esa otra cosa.