martes, 29 de julio de 2014

Buscando cosas

Ya desde hace ya bastante tiempo Norah nos viene asombrando al ver cómo entiende casi todas las cosas que le decimos. Ya salta a la vista que Norah ha dejado de ser un bebé para pasar a ser una niña pequeña con la que hay que tener bastante cuidado de lo que se dice delante de ella porque se queda con todo.

Ya no es sólo las órdenes básicas de dale esto a Mamá. Ahora yo se lo complico un poco más y le digo que haga cosas un poquito más complicadas como por ejemplo: "coge el reloj que está en la mesa y dáselo a Mamá que está en su habitación". Sorprendentemente entiende la orden y la ejecuta exactamente como se lo he dicho. Lo mismo hace si lo que le decimos es que busque tal animal en uno de sus libros. Si ella sabe que en ese libro está ese animal pasa las hojas hasta que lo encuentra :D

Otra cosa que normalmente le decimos es que nos ayude a buscar objetos que no están a la vista y que supuestamente (y no tan "supuestamente") estoy buscando yo también. Por ejemplo, a menudo no se donde he dejado mis gafas, pues bien, si se le digo a Norah que las estoy buscando y que si sabe ella donde están se pone a buscar hasta dar con ellas... Es cierto que si la búsqueda es complicada o el objeto está muy escondido y lleva un poco de tiempo, deja de buscar. Pero lo curioso de todo esto es que busca en los lugares que son más probables de encontrar ese objeto. Por ejemplo, si le pregunto por mis gafas busca encima de la mesilla de noche o en la cómoda; si le pregunto por mis zapatillas ella siempre busca por el suelo o debajo de la cama; si le pregunto por el mándo de la televisión busca en la mesa de la tele o el sillón y si hay mucho cojines los quita y mira debajo  :D He de decir que además tiene bastante buena vista y que a veces de verdad que ha encontrado el objeto antes que yo. Cuando lo encuentra lo señala, se pone contenta y aplaude :D

Hace dos semanas, buscando mis zapatillas de estar por casa (esta vez yo sí que sabía donde estaban) tenía a Norah en mis brazos e íbamos recorriendo cada estancia de la casa. Al entrar en el dormitorio y pasar al pie de la cama, vi como con miraba primero mi lado de la cama sin percatarse de que estaban allí, para después ir a mirar el otro lado, pero al segundo giró la cabeza rápidamente y señaló las zapatillas. Es como si su cerebro hubiera tardado en procesar un segundo la imagen que había visto de pasada, cosa que nos pasa también a los adultos.

Otra anécdota graciosa ocurrió hace dos días en el Decathlon de Getafe, donde al recorrer el pasillo de zapatillas, pasamos por el lugar donde están las últimas zapatillas Merrel que me he comprado y que uso todos los días. Pues la primera vez que pasamos por su lado no se dio cuenta y la verdad es que yo pensaba que era complicado que se diera cuenta. Pero al volver, justo cuando pasamos al lado de las zapatillas, hizo exactamente igual que antes, se dio la vuelta como dándose cuenta de lo que había visto, se acercó a las zapatillas, cogió una del número 42 y me la dio como diciendo: Mira!! Aquí están tus zapatillas! Póntelas!!! Todavía no le he explicado que uso un 46  :D


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