Ayer me puse un sujetador nuevo que es uno de estos que tiene un poco de espumilla para darle forma a la copa. Norah y yo pasábamos al lado de una obra y cual jubilado ocioso, quería verla mejor así que la aupé en brazos. Le dio por posar una mano en mi pecho (le gusta a veces darme golpecitos en el tórax) y tocó el foam y dijo: "Mamá!!! Tienes la teta muy grande!". Me hizo gracia.
Claro que al rato le dio por levantarme la camiseta; tenía la tripa un poco hinchada y me dice: "Mamá!!!, tienes la barriga gigante!!!". En fin... metí un poco de tripa y le digo "Mira Norah, ya tengo la barriga normal." Me miró riéndose y diciendo "Sí sí mamá....".
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El otro día le dije a David, que estaba muy cansado el pobre y estaba con mala cara y quería dormir y no le dejábamos: "David, no pongas cara de ajo."; Norah me miró frunciendo el ceño y dijo: "No mamá!, papá es un humano! Papá no es un ajo."
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El domingo se puso un rato su vestido de Anna, toda ufana. Le dijimos que si se quería poner una diadema. "Nooooo. No soy un humano. Las diademas son para los humanos, yo soy una princesa." (Ains, no me mola nada el rollo princesas así que cuando dice que es una princesa o alguien se lo dice, le digo siempre que es una princesa muy fuerte y muy lista, que puede hacer todo sola. En fin...)
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Así que hoy, cuando ha querido hacer su puzzle rosa (ejem, rosa) del castillo (que por cierto ha hecho con una pasmosa habilidad, poniendo las piezas sin dudar, identificando qué pieza iba en cada sitio sin andar probando; además lo ha empezado por el centro en vez de por los bordes) y nos hemos puesto a jugar con los personajes, hemos jugado a que la bruja secuestraba al príncipe, e iba la princesa a rescatarlo. Entonces, Norah que era una guardia civil, ha cogido a la bruja y lo ha metido en la cárcel. Además, le ha echado una bronca tremenda con muy mala leche: "Bruja!, no!, muy mal. No se come al príncipe, porque eso está muy mal." Luego ha querido poner a la princesa en el castillo a dormir y decía que el príncipe le diera un beso para despertarla (como eso es una cosa sexista del modelo de sociedad heteropatriarcal, lo he reinterpretado y Norah ha cambiado la versión): en esto que ha ido el príncipe a darle el beso y ha dicho la princesa: "Pero tú qué haces, estaba dormida. No me despiertes. Los besos te los doy yo a ti porque quiero. Venga ya hombre." Luego ha ido el rey y ha pegado el príncipe, y entonces ha llegado la reina y ha pegado al rey, y luego Norah les he echado la bronca a todos porque "Pegar está muy mal."
A todo esto, como ella es una doctora, ha curado la pata del dragón (antes lo ha auscultado y le ha hecho toser cofcof) con una tirita. El unicornio, que tenía una pupa en el cuerno, también ha recibido la asistencia de la Doctora Norah.
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El otro día hice un tartar de aguacate y salmón para cenar (acompañada de zanahoria rallada) que le gustó mucho. Me decía: "Mamá, está muy rico. Te ha salido muy bien. Tú eres una cocinera y yo soy una cocinera y te ayudo a cocinar." (Y es verdad, le gusta mucho ayudarme a cocinar y no se le da mal, mientras sean tareas más o menos asequibles como batir huevos, echar tomates cortados (que cortamos juntas con un cuchillo de plástico) y lechuga para la ensalada... Aliñar le gusta mucho, también: echar sal, especias, aceite... Y siempre dice: "Mamá, yo soy una cocinera y tú eres una cocinera."
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Aparte de entender todo en finés, ya va diciendo alguna cosa de forma espontánea, como "Katso, pieni koira" ("Mira, un perrito"); o "moottoripyörä" (motocicleta); y más cosas. Como "hyvää yötä" que es buenas noches.
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