sábado, 26 de diciembre de 2015

Comunicación, lenguaje y pucheros


Es patente que en los últimos meses Norah ha experimentado una gran evolución en cuanto al tema del lenguaje se refiere. De ser una niña introvertida y tímida que casi no hablaba mucho con la gente que conoce y nada con la que no conoce a pasado a ser una niña introvertida y timida que habla mucho con la gente que conoce y poco con la que no conoce :D

Parece que no pero la verdad es que ya se va soltando bastante con la gente desconocida. Si por ejemplo viene un adulto a decirnos algo, ella se calla y cuando se va siempre te pregunta: Quien es? Si el adulto se dirige a ella, hay veces que sí responde con monosílabos. Otras veces directamente junta la barbilla con el pecho y se trata de esconder para no responder. 

Si es un niño/a el que se dirige a ella, normalmente se extraña un poco pero finalmente puede responder tímidamente. Donde no hay tregua es cuando es ella la que tiene que dirigirse a un niño/a porque ha hecho o esta haciendo algo mal. Si por ejemplo, un niño está montando en el columpio de pie o está tirando tierra al tobogán, ella normalmente se dirige a ellos y les dice: Niño! Eso está maaall!!! No se hace! No tires tierra tobogán!! o No pongas de pie en tobogan! Te caes y coscorrón!

Siempre que la recogemos de la guardería nos cuenta historias que supuestamente han pasado allí. Y digo "supuestamente" porque no las hemos contrastado con las profesoras y no sabemos si son verdad o simplemente producto de su imaginación... que ya tiene una cuanta. Que si D a pegado a E y E llora. Que si G empuja a E y E llora. Que si D coge del pelo a G y E llora. Que si E no tiene huevo y llora. Esto último se lo preguntamos a la profesora y sí que parece que tenía sentido (no penséis mal).

Ahora cuando te explica las cosas tiende a gesticular mucho, moviendo las manos y poniendo caras. Además cuando cuenta las cosas utiliza conectores básicos en las frases para unirlas y que parezcan una conversación de una persona normal. 

La actitud en la Guardería también ha evolucionado. La profesora nos dijo la semana pasada que era la que mejor notas tenía de toda la clase. Que había cambiado mucho y que ya no era tan tímida. Que se comunicaba mucho y participaba un montón en todas las actividades... pero además de forma responsable y no haciendo el bruto o a lo loco como algunos compañeros. Decía además que razonaba las cosas :D 

Está claro que Norah sabe que hacer gestos es una faceta más de la comunicación y lo tiene muy interiorizado porque es especialmente dramática contando algunas cosas... como cuando te dice que uno de sus peluches se ha hecho daño y hay que curarlo. Últimamente ella siempre dice que es la "médico" y tú el "doctor". Me hace gracia pensar en que sepa realmente la diferencia :D

Hoy por la mañana se ha tirado como 20 minutos hablando con la abuela sobre un montón de cosas que ahora no recuerdo, y la abuela no hacía más de que murmurar: "Yo me la como". "Mira que caras pone". Y Norah inmutable seguía con su historia. 

Otra de las cosas que ha aprendido también a hacer muy bien es la de poner muecas según la situación que toque. Si ha hecho algo mal y después de un tiempo tiene que pedir "perdón" pone esa cara de "lo siento me he equivocado, no volverá a pasar" aunque al día siguiente lo vuelva a hacer. Cuando está jugando a que se enfada, frunce el ceño de una manera exagerada a la vez que cruza las brazos y suelta un interminable suspiro, como cuando está haciendo de Pupu cuando Tiger le destroza el huerto de tanto saltar. También se le da de maravilla reírse como una loca, mirando al techo y abriendo la boca al máximo, soltando carcajadas que parece que se ahogan por falta de aire ... y al segundo después poner cara seria.

Para terminar, he de decir que es una especialista en poner pucheros. Lo hace cuando está enfadada o emperretada con algo que no le dejamos hacer. Así que ahora lo que hace es sentarse en el suelo y soltar alguna patada al mismo, lo que termina en un llanto porque se ha dado "un coscorrón" en el pie y le duele mucho... a lo que hay que responder con carantoñas y mimos para curarle esa "herida imaginaria" del pie, cuando en realidad lo que probablemente esté buscando en eso que dice Sari muchas veces de validar sus sentimientos. Y la prueba es que normalmente al minuto ya no se queja del dolor del pie.  

También pone pucheros cuando tiene que pedir algo que sabe que es muy difícil conseguir, como que le pongan canciones cuando es la hora de ir a cenar o cuando tenemos que irnos de la casa de los abuelos porque ya es tarde. O cuando Mamá le dice que Papá hoy no va a poder leerle el cuento porque tiene que hacer cosas. Esto es especialmente traumático para ella, porque cuando le dicen que Papá no va a poder hacer algo con ella porque X, siempre se imagina que Papá se tiene que ir lejos y no va a volver durante unos cuantos días, que es lo que pasa cuando se tiene que ir a trabajar. Hoy así ha sido y Norah a empezado a hacer pucheros y llorar poniendo los labios hacia abajo de manera que las comisuras se convierten en como unos piquitos de piel (sí, suena raro pero es así)... algo que no he visto hacer a nadie más y que hace que se te caiga el alma al suelo.

Lo bueno, es que a pesar de los 2 años y 9 meses que tiene, ya se le puede explicar todo que lo entiende perfectamente. Otra cosa es que consigas convencerla o no. Pero ella te escucha, te entiende y te expresa su opinión. En este caso después de comenzar a llorar (con piquitos de piel incluidos) diciendo que no quería que Papá se fuera, le explico que sólo voy a ir a mi habitación a leer unas cosas y que después iba a dormir con ella, pero que Papá no le iba a leer el cuento hoy. Ella se ha tranquilizado un poco. Más tarde, después de vestirla y prepararla para dormir ha empezado a llorar pidiendo que Papá le leyera el cuento. Al final hemos llegado a un acuerdo, donde era Mamá quien le leía el cuento, pero Papá iba a estar a su lado. Y cuando se terminara el cuento Papá se iba a su habitación y ella se quedaba con Mamá para dormir. Pues así ha sido. Después del cuento y de llevarla a hacer caca (falsa alarma) me he despedido de ella y de Mamá. Ella ponía una cara de sufrimiento que conseguía que el alma siguiera donde estaba antes. Al final Mamá dice: "Que estudies mucho". Y ella puntualiza: "Nooooo! Estudia muy po-qui-to!" (con su voz todavía llorosa). ES PA COMÉRSELA O NO???


No hay comentarios:

Publicar un comentario