domingo, 6 de diciembre de 2015

Amigos y emociones

En la guardería Norah tiene un "amigo especial". Se llama Eidan. Es algo más pequeño que ella y a menudo es ella la que lo cuida. Si él llora, ella lo consuela. A veces parece que lo ha querido mangonear un poco, mandándole hacer esto o aquello. Pero hace un par se semanas nos pusieron un mensaje en la agenda diciendo que ella había estado un poco agobiada porque su amigo no quería que ella jugara con nadie más. En general siempre habla mucho de él, dice que lo quiere mucho, que se dan besos... También se lleva bien con otros compañeros, aunque hay otros grupúsculos. Por ejemplo, su amiga D. hace una especie de trío con dos niños, G. y H.S. Curiosamente, el otro día ella se puso a decir en la bañera que si Eidan era guapo, que si tal o cual era guapo o guapa... Hasta que dijo que HS era muy muy muy muy guapo, con una sonrisa pícara.
La verdad es que este tipo de cosas no sé si les surgen naturales o si son algo que observan en los adultos. A ella los abuelos a menudo le dicen "Quién es la más guapa..." y ella lo completa "del mundo entero? Norah!". En realidad yo preferiría que no se centraran tanto los halagos en la belleza exterior, pero la verdad es que objetivamente ella es muy guapa. Aun así, me gustaría que creciera más centrada en desarrollarse en el deporte y el intelecto que en la belleza exterior. 
La cosa es que me parece que es bastante inteligente también. Entiende perfectamente todo lo que se le dice en castellano y finés, y bastante de inglés. Los números hace tiempo que se los sabe en los 3 idiomas, y parece que va conceptualizando las cantidades. También sabe un montón de letras e identifica determinadas cosas si las ve por escrito (aunque creo que más por memoria de saber que en tal sitio pone tal cosa).
Este otoño a ratos ha tenido algún día de más rabietas. David y yo hemos tenido alternativamente más trabajo, y acusa bastante el que no pasemos mucho tiempo los tres juntos. Sobre todo cuando él estuvo de viaje, estaba bastante triste. 
Y es que ha aprendido a expresar las emociones. En la guardería identifican las emociones con colores, un poco parecido a la película "Del revés" (que no la he visto pero David sí), aunque no coinciden del todo. Así, azul es tristeza, rojo enfado, verde tranquilidad, amarillo felicidad o alegría, rosa enamorado y negro miedo. Cuando David estaba de viaje (dos semanas del tirón sin ver a su padre más que un ratín una tarde en medio) decía todas las tardes que estaba azul y triste. Ponía morritos. A ratos le daba una rabieta y decía que estaba roja. Lloraba y decía "papaaaaa papaaa - estoy azul". En realidad, el saber identificar las emociones nos ayuda a todos. Cuando está enfadada o triste ella misma lo dice y nos ayuda a validar sus sentimientos.
A veces esas emociones le surgen de forma repentina, sin previo aviso y con una intensidad espectacular. Puede estar de buen rollo y tan contenta, y de repente hacer "clic" y ponerse "roja enfadada", sin saber realmente explicar el motivo.Vive el momento con intensidad. También es así con sus muestras de cariño. No es que esté todo el rato en modo besucona, pero a veces da abrazos y besos de forma espontánea y dice "Te quiero mucho, mamá". Otras veces lo acompaña con un "Soy tu hija."
Por lo demás, sigue con sus obsesiones variables. Ahora lleva una temporada con Pinocho. No sé cuántas veces se le ha leído uno de los dos cuentos de Pinocho (con el titiritero y con la ballena). Además canta la canción "Pinocho fue a pescar" y la película antigua de Disney también le gusta. Los dinosaurios también le siguen gustando - por cierto que hace unas semanas nos dejamos a Nino en un restaurante (estábamos con la abuela Ruut y las tías) y tuve que agenciarme otro... mientras tanto le dije que Nino estaba de viaje como papá. Aceptó con mucha naturalidad que luego volviera en forma de huevo y que tuviera otro color...
Por cierto, que ya estamos en diciembre. Serán sus terceras navidades. Este año le hemos hecho un calendario de adviento casero para que cada día saque un pequeño detalle. Está entusiasmada con ello. De momento ha sacado una goma, un lápiz y un sacapuntas de Frozen, una tarjeta con un lobo y una piedra = huevo de dinosaurio.
De momento es una persona que se ilusiona por cosas pequeñas, porque todo es mágico y especial y se impregna con el poder de la imaginación. Me gustaría que pudiera conservar durante mucho tiempo esa capacidad de entusiasmarse y de ilusionarse por cosas pequeñas. 

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