A pesar de que ya va camino de un año desde que comencé escribiendo el título de esta entrada como borrador para que no se me olvidara escribir en el futuro, no he tenido muchas ideas de cómo estructurarlo y desarrollarlo, pero cualquier que conozca a Norah sabe que este tema necesita un apartado especial. Así que a riesgo de que termine cayendo en el olvido o visto que mi inspiración tampoco parece que vaya a surgir, me veo obligado a por lo menos nombrar las cuatro ideas que quería expresar.
Como ya se ha ido viendo a lo largo de bastantes posts, desde que Norah es muy pequeña siempre le ha gustado todo lo relacionado con la película de Frozen. Comenzó siendo la banda sonora del tema principal (Let it go), que ya hemos llegado a escuchar en modo while-1 durante mucho tiempo. Después vino lo que es la peli en sí, pidiendo que se la pusiéramos TODAS las tardes como si de una droga se tratara, cosa que hemos ido administrando en pequeñas dosis (videos cortos) durante bastantes meses. También le gustó mucho el corto que lanzaron previo a la película, ya que Olaf y Sven son los protagonistas del mismo, y éstos son dos personajes que a Norah la vuelven loca. Más tarde, o mejor dicho "al mismo tiempo", llegó el cuento, un libro con cuarenta y pico páginas que describe la historia que se cuenta en la película, con ilustraciones originales de Disney. Este si que ha sido el cuento while-1 durante un montón de tiempo. A la hora de ir a la cama siempre tocaba el libro de Frozen, sí o sí. Y para terminar, cualquier tipo de merchandising que se pueda ocurrir (muñecos, bragas de cuello, camisetas, pantalones, gomas del pelo, pegatinas, mochilas, etc, etc).
Tantas cosas ha habido de Frozen que los Papás ya nos conocemos la película casi me memoria... de hecho hasta las anécdotas de la misma (cosa que por otro lado, siempre ha sido muy interesante conocer para fardar delante de otros Papás amateurs en la materia).
Así que para no hacer que todas estas cosas no volvieran un poco loco, la película sólo la hemos puesta entera durante los días de fin de semana que Norah lo pidiera. Y el libro se intenta no leer entero, porque al final te tiras medía hora bien a gusto. Así que los días que por ejemplo Norah esta muy cansada y sabemos que no va a tardar mucho en caer, empezamos a leerlo por la mitad, para que al terminar lo le diga lo de "... y colorin colorado, este cuento..." y ella diga "cabado" mientras cierra con su mano la tapa, se lo acerca a la cara y le da un beso diciendo "tamanana", y yo lo dejo en la mesilla o en el suelo y nos disponemos a dormir.
Es como una ceremonia y siempre se hace lo mismo en el mismo orden. Por eso tratamos que el cuento siempre se llegue al final. En muy pocas ocasiones (yo sólo recuerdo dos) Norah se ha dormido antes de acabar el sueño.
El cuento de Frozen no puede faltar en nuestros viajes al Pueblo o a Murcia. Hace 3 semanas, estuvimos en el Pueblo y en esa ocasión era Papá el que estaba bastante cansado y no quería afrontar casi 80 páginas para leer antes de dormir. Así que, como otras veces, comencé el libro por la mitad ... y parece que coló porque no me había dicho nada. Por alguna razón tuve que levantarme para ir al baño un momento y cuando vuelve a la cama me encuentro a Norah con el libro abierto por la PRIMERA PÁGINA diciendo: "Papá! Aquiiiií!" y recordándome que ella elige cuándo acortar el cuento y que ésa no iba a ser precisamente la noche, por lo que tuve que comenzar a leer desde el principio (más las que ya le había leído).
En el Centro Comercial hay tiendas que tienen artículos de Frozen. Ella siempre corre al escaparate para verlo de cerca y señalar cada uno de los personajes... en especial Olaf (su favorito).
Alguna vez se ha mostrado extraña cuando ha visto a alguna niña llevando alguna camiseta con el dibujo de algún personaje de Frozen, parecidas a las que ella tiene.
Es curioso porque parece que Anna no le llama tanto la atención. Ella suele jugar a ser Elsa y una cosa que hace mucho y desde hace mucho tiempo es jugar a congelar a la gente. Lanza un rayo imaginario que te congela y tras el cuál no te puedes mover hasta que ella u otra persona te toque. Es gracioso, porque en alguna ocasión al verse amenazada por algo (estar jugando a hacerle cosquillas o cogerle el culo) ha utilizado este arma secreta para intentar escabullirse del peligro :)
En resumidas cuentas, todos pensábamos que lo de Frozen sería algo pasajero, pero ya va camino de 2 años y medio y sigue apasionándola todo lo relacionado con Frozen. Veremos si mucho tiempo más.
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