Ya se va notando el otoño en el aire. Parece que a Norah también le gusta que no haga tanto calor.
Este fin de semana ha ido de compras no una, sino dos veces: tanto el sábado como el domingo. Le hemos comprado cosas para la Fiesta del Nombre: un vestido, una chaquetilla, dos diademas, zapatos, calcetines, otro vestido... Se lo pasa bien. Si es que le encanta salir. No llora casi nada cuando sale, lo curiosea todo y se fija en todo. A ratos, como hoy en el IKEA, se queda dormida a pesar del jaleo a su alrededor. En una de las tiendas (el sábado) había unas niñas pequeñas que se le quedaban mirando y se le acercaban; Norah se reía y las miraba.
Lo que ha sido muy curioso ha sido su reacción al enseñarle unos juguetes en la Fnac: entre entusiasmo y sorpresa. El que más le ha gustado, una libélula multicolor, así que se la hemos comprado. Y el sábado un rulo de gateo y un libro de esos de tela.
Por otro lado, hoy le hemos dado un poco de papilla de quinoa. Sólo se ha tomado un par de cucharadas. Lo cual por otro lado no me extraña: sin azúcar, sin mantequilla, sin canela, sin leche, sin nada... no es que esté muy bueno. Luego lo hemos mezclado con un poco de plátano pero no ha mejorado mucho.
Lo que es notable es que se da ya la vuelta también de prono a supino con notable soltura. Ya se mueve mucho, sobre todo en modo peonza, aunque hace amagos de subir las piernas y el culo. Otra cosa que viene haciendo ya desde hace tiempo es que cuando está en brazos, se agarra que da gusto.
Luego por la noche hemos estado probándole las ropas... jajaja, la verdad es que nos hemos reído (con ella!), porque como nunca la vestimos así tan... "niña con vestido", pues está curiosa.
Por cierto, que hoy ya tiene cinco meses y medio, y crece muy rápido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario