Hoy ha venido de visita la abuela. Por la mañana sólo ha estado en casa papá. Pero me lo he pasado bien igual: papá y la abuela han ido a la entrada de casa donde había unos árboles enormes y los han quitado de ahí. Se les veía esforzarse mucho. Yo estaba en mi silla tranquilamente mirando, porque no terminaba de entender por qué hacían eso; me imagino que sería para poner los árboles en otro sitio. Luego me he echado una buena siesta y por la tarde me han dado ¡otra vez! plátano (entonces mamá ya estaba en casa). Espero que cambien un poco que ya me estoy cansando del banaani. Luego no he comido nada hasta que me han bañado.
Más tarde papá le ha cortado a otro árbol tooooodo lo verde. Se han quedado como dos palos. Curioso. A mí me han dejado luego un rato en mi sitio, con todos mis amigos de colores. La libélula (o sudenkorento como dice mamá) me gusta mucho: hace ruido, tiene colores, cosas para morder,... Me he recorrido la alfombra de la lado a lado y otra vez lo mismo rodando sobre mí misma. Aún no sé cómo hacen los mayores para ir sobre sus dos piernas. Pero algún día lo conseguiré y entonces... iré donde yo quiera!
Más tarde hemos ido a comprar un montón de comida. La abuela también se ha venido aunque luego se ha bajado del coche. Espero que papá y mamá la hayan dejado en un sitio seguro.
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