domingo, 16 de octubre de 2016

Londres último día y de camino a Finlandia

Las vacaciones acabaron y vuelta al trabajo... sin tiempo para muchas historias. Menos mal que escribí las cosas del viaje para no olvidarme de nada.

En Londres el último día fuimos a Camden a comer y a ver el mercado y eso. Mucho ambiente, un tiempo excelente. Llegamos paseando por la orilla de un canal donde había barcos donde vivía gente, alguno haciendo piragua... En Camden comimos un típico English Breakfast (habas, huevo, morcilla, bacon) en un pub también más o menos típico. Luego tomamos un helado que te preparan al momento con nitrógeno líquido, del sabor que prefieras. El sitio se llama Chin Chin Labs. Carísimo. Estaba bueno pero... para mi gusto actual demasiado dulce. No tanto si se compara con los helados normales. 
Luego cogimos un autobús de dos pisos de los que tanto fascinan a Norah, quien se quedó dormida. Y nos fuimos a un parque a que se siguiera echando la siesta. Y tan a gustito. Había muchos londinenses disfrutando del sol. Luego, con pasada por el parque incluida, fuimos al British Museum, que no había nada de cola. Gratis!, como el resto de museos. A Norah no le gustó tanto aunque las momias le causaron cierta impresión. A mí me gustó mucho ver la piedra de Rosetta. Está bien pensada... Luego estuvimos mirando la tienda del museo. Yo por mí me habría llevado todos los libros, pero no se podía, claro.
De vuelta a casa pasamos por el parque Russell, donde un par de días antes un ataque de un loco con un cuchillo. Había flores y notas. Cogimos el metro y antes de ir al hotel compramos un take away chungo, pero en fin, es lo que había. Luego dejamos las maletas preparadas porque al día siguiente tocaba supermadrugón para ir con los maletones en metro hasta la estación de tren, para ir en tren hasta Gatwick a coger el avión. Nos levantamos a las 5 de la mañana y Norah se portó estupendamente. Luego, en el avión no se durmió nada, a pesar del cansancio. Eso sí, cuando en Finlandia cogimos el coche de alquiler, fue montarse y ni comer ni nada, se quedó sobada en cero coma. Y estuvo dormida casi todo el viaje hasta que llegamos al camping de Ruovesi.


No hay comentarios:

Publicar un comentario