El día que cumplió los dos años, Norah no empezó a soltar largos discursos con frases perfectamente formadas. Pero sí que habla cada día más, tiene más vocabulario, y dice algunas frases de dos palabras. Ya dice también los números del 1 al 10 en español, finés e inglés. Quizá en finés le cueste un poco más, pero se los sabe. Le sigue gustando ver los números de las casas en la calle, y a veces se pone ella sola a contar cosas (en alguno de los 3 idiomas). Aún nos cuesta entender muchas de las cosas que dice. Por ejemplo, el otro día se le cayó agua en el suelo de la cocina. Y empezó a decir "mamá pel, mamá pel"… tardé un rato en entender que lo que quería era paPEL de cocina, y entonces se lo di. Y se puso a secar el suelo.
También hace un par de semanas íbamos por la calle ella y yo, y se puso a cantar. Y por primera vez supe qué estaba cantando, por lo que decía y los gestos. Así que cuando me pidió que cantara con ella, puede entonar el "hämä-hämähäkki" sin poner cara de haba.
Su motricidad también continúa avanzando. Corre MUCHO para tener poco más de dos años. A veces coge, empieza a correr, dando vueltas en el parque, o sin un rumbo fijo. También sabe saltar a dos patas y levanta bastante del suelo - más que nosotros en proporción, desde luego. Adicionalmente, trepa allá donde le dejamos con una habilidad que si no se trunca, puede llevarla muy lejos en un rocódromo.
En la guardería ya ha pasado a la comida sólida. Hay días que no se lo come todo, pero en realidad eso es bueno, porque indica que sabe autorregularse. En casa come casi de todo, aunque hay días que tiene más hambre y otros que menos. La zanahoria le gusta mucho (así, mordisquearlo a palo seco), y el jamón es un vicio… dice "jamón papá, jamón", y se pone a pedirle jamón cuando David lo está cortando. Un par de veces David le ha dado el primer trozo de jamón y le ha dicho "ése dáselo a mamá", y ella me lo ha traído en vez de comérselo ella - aunque ya hubiera estado a punto de metérselo en la boca.
Las fresitas pequeñas de nuestro patio también le gustan mucho, y los arándanos (aunque de éstos pillamos pocos porque están carísimos). Chucherías no le damos, aunque helado sí, que le encanta (aunque hoy ha tenido una tarde un poco rara y aunque le he ofrecido irnos a comer uno no ha querido). El consumo de leche ya lo ha moderado, aunque en cantidad sigue tomando bastante: un biberón al irse a dormir, otro de madrugada, y a menudo un cartoncito de 200 ml por la tarde (no siempre).
Aparte, ha estado dos veces en el pueblo, en Semana Santa y a mediados de mayo. Se lo pasa fenomenal ahí ("blo, bol"). La última vez decía "eeenga amono", y le decía a cada uno dónde se tenía que sentar en el coche y pedía sentarse en la silla.
Y es que ya no un bebé (aunque a veces le gusta que la cojas como si lo fuera). Es una niña. Una niña con un carácter maravilloso, inteligente, divertida, y llena de energía.
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