Esta mañana ha sido uno de esos días en los que paso la mañana solo con papá. Al despertarme, como pasa últimamente a menudo, mamá no estaba. Ya me he acostumbrado y con papá me lo paso bien. Le gusta ver cómo me río a carcajadas, me hace fotos, me graba en vídeo y nos reímos los dos.
Antes de llegar mamá, vino una mujer a casa. El caso es que me sonaba su olor y su voz, pero no terminaba de acordarme de ella. Creo que lloré un poco demasiado, pero se me pasó en cuanto me di cuenta de que era la tía Raquel (mamá la llama "täti"). También la llaman kummitäti, que no sé lo que es. Qué simpática la tía!, me coge en brazos y me dice de todo para hacerme reír.
Luego ha venido mamá y entre los 3 han insistido en darme más plátano. Buf, vaya rollo, yo les veo comer más cosas (bueno, a mamá, que papá sólo come pavo y cosas verdes y rojas) que a mí no me dan! Además, ¿¿¿no veis que me ha cambiado las cacas a verdosas???
Por la tarde estaba un poco aburrida, hasta que mamá ha bailado conmigo una música muy divertida (la llamaba Riverdance). ¡Aún sonrío acordándome!
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